Mostrando entradas con la etiqueta Deportivo Táchira. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Deportivo Táchira. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de abril de 2010

Táchira - Caracas: más que fútbol, una declaración cultural


Un rectángulo de juego, 22 futbolistas y dos colores que, durante noventa minutos, representan dos Estados de Venezuela que compiten deportivamente para ganar mucho más que tres puntos. Se busca la gloria, defender el orgullo y afianzar diferencias culturales que caracterizan a dos regiones del país.

Táchira – Caracas, Caracas – Táchira. El antagonismo de la capital y la provincia, el que quiere imponer sus reglas y el que establece las suyas, el rojo y el glorioso amarillo y negro. No hay un partido que genere mayor expectativa en todo el territorio nacional que este, el clásico moderno del fútbol venezolano.

El Deportivo Táchira es mucho más que una institución deportiva del Estado, mucho más que simple entretenimiento para los aficionados al fútbol. El Deportivo Táchira es un patrimonio, una bandera que identifica a millones de personas, no solo en Los Andes, sino en diversos espacios de Venezuela.

Por ello los enfrentamientos con el Caracas FC se viven de forma especial, es una jornada más en el calendario, pero es una fecha enmarcada por los aficionados. Desde 1985 muchas veces se han visto las caras y cada uno de esos compromisos se han vivido con pasión, con la sangre caliente y el corazón a punto de salir disparado del pecho de los protagonistas.

Este 28 de abril de 2010 no será distinto, porque una nueva edición del clásico del fútbol profesional venezolano va a ser disputada, y los adversarios sacarán sus virtudes y esconderán las flaquezas para intentar llevarse los tres puntos al camerino.

Un ingrediente especial es que ambos equipos llegan a este encuentro disputando la punta del torneo, y quien gane se ubicará en lo más alto de la tabla de posiciones del clausura. Esto hace que el Deportivo Táchira se juegue muchos intereses en este partido.

Todo clásico del mundo se juega con los dientes apretados y máxima concentración, no es un partido cualquiera, es un Caracas – Táchira. Y muchos jugadores del Carrusel Aurinegro saben lo que significa un encuentro de estos porque su recorrido se los ha enseñado.

Pero no solo dentro de la cancha se deja todo. Las hinchadas desde las tribunas experimentan estos partidos de manera particular, y su apoyo es fundamental para los jugadores. Por ello la sana competencia, para dejar claro quien alienta más, es un as bajo la manga para los equipos. De eso sabe bastante la mejor afición de Venezuela, la del Deportivo Táchira.

De cualquier manera las palabras no alcanzan para describir un Caracas – Táchira, todo se decide en la cancha. Once contra once batallan por gritar gol… ese anhelado instante de éxtasis deportivo que puede inclinar la balanza a favor de uno u otro. Mañana se juega una nueva edición del clásico nacional, toda la atención apunta a este evento y luego de los noventa minutos el Deportivo Táchira podrá dar más grandeza a su historia.

lunes, 12 de mayo de 2008

¡El próximo domingo!


Son las 7:45 de la noche en un domingo de mayo que, probablemente, no tiene mucha trascendencia para algunos, pero para muchos es importante. Dos razones hacen que sea un domingo especial: Es el día de la madre y el Deportivo Táchira puede coronarse campeón del torneo clausura 2008, y nada mejor para celebrar lo uno y esperar por lo otro que un buen asado, Johnnie el caminante de 12 años y muchas ganas de festejo.

Atrás quedaron los jugosos filetes, los embutidos alemanes y la fiel acompañante guasacaca. Un banquete que pasó de ser co – protagonista en la tarde a un simple recuerdo agradable en la noche. Ya son las 7:45 y pocos evocan, siquiera, el olor emanado por la parrilla horas atrás.

Las conversaciones típicas entre familiares ahogaron sus voces. Ya sólo un pequeño susurro se escucha en uno de los costados del lugar. Un pequeñísimo grupo que se resiste a ser hipnotizado por la pantalla grande colgada en la pared central del bar de la casa de la abuela. Por cierto, feliz día abuelas y para ti también mamá.


Ya el grupo no es pura familia y ya no son 18 porque hay otros tantos. Todos amigos que llegaron alentando. Las botellas del caminante se van vaciando poco a poco. Algunos beben rápido y otros despacio. Unos prefieren cerveza y pocos son los que no están tomando, pero hay algo en común y es que el corazón que les està palpitando bombea sangre de dos colores. Los del amarillo y negro que está jugando.

Son las 7:45 y esos más de 18 gritan, maldicen, se tapan los ojos, beben, intercambian impresiones, rellenan sus vasos y algunos dan un beso a la madre que tienen al lado. Faltan poco más de diez minutos para que termine el partido y el marcador dice: 0 – 0. Todos los presentes conocen el resultado del Caracas F.C., que jugó más temprano, y saben que una victoria le otorgará el campeonato al “aurinegro”. Ese que se escapó después del año 2000 y todos quieren que vuelva a casa. Sí, a casa. Porque en todo el país saben, que en Venezuela el fútbol sólo tiene una casa.


Las madres agradecen que en su día, al Deportivo Táchira le haya correspondido jugar de visitante. Sin embargo a las seis de la tarde todo un Estado encendió sus televisores. Bares, casas, restaurantes y cafés conceden el rating más alto en su corta vida a un conocido canal deportivo. Tan sólo 2065 hinchas viajaron las 12 horas para ver la posible coronación en el lugar, los cerca de millón y medio de habitantes tachirenses que restan lo ven por T.V.

Hace falta un gol, mientras los más de 18 en el bar de la casa de la abuela escuchan una trompeta a la distancia. Alguien abrió la puerta de la casa para dar paso al regalo de las madres de la familia. El sonido del instrumento se hace más fuerte mientras cruza la casa desde la entrada al lugar en que se encuentra la pantalla. Llegaron los mariachis. Nunca llegan antes de la hora, siempre un poco retrasados, pero esta vez no. Son las 7: 45 y faltan poco más de diez minutos para que ese tanto salvador no postergue la fiesta. Aunque muchos prefieren que sea pospuesta, porque nada como celebrar en casa.


Los mariachis entran y el de la guitarra no se percata de que hay una pantalla y todos están mirando hacia ella. Uno de los más de 18 hace una señal con su mano y el músico se aparta. Ellos tocan y solo dos o tres prestan atención y al pasar dos minutos el conjunto entero comienza a tocar de memoria y a mirar el partido. Quisieran haber estado en su casa o en algún bar viéndolo, pero es el día de las madres y tienen muchos contratos que cumplir. Corren con suerte y miran los momentos finales del juego mientras suenan sus instrumentos obligados por el compromiso. Unos segundos más tarde se pueden apreciar algunos pequeños saltos del violinista luego de un remate de Morán.

Nadie esperaba vivir esos últimos minutos de espera por el campeonato a ritmo de canciones de Vicente Fernández, pero así fue. Ya pasaron las 7:45 y el sufrimiento fue intenso. El marcador nunca dejo de ser 0 – 0 y más de 18 personas escucharon rancheras mientras sus rostros reflejaban cierta inconformidad y amargura.


La celebración tiene que esperar. Los mariachis siguen tocando unos minutos más, pero “El Rey” no suena. Termina la música, el grupo atraviesa la casa de vuelta a la entrada y allí reciben su pago, al mismo tiempo que alguien, al percatarse del ambiente de tristeza, con una sonrisa y alzando un vaso dice: “¿Pero cual es la amargura? Si el próximo domingo lo ganamos”. Y la alegría volvió a reinar porque esos más de 18 y el millón y medio restante de tachirenses saben que el siguiente domingo el campeonato llegará y cada vez està más cerca el día en que el verdadero rey del fútbol Venezolano volverá a su lugar. Aguante el Deportivo Táchira.

jueves, 10 de abril de 2008

Deportivo Táchira de la Grandeza a la Pasión

Las horas parecen correr más lento cada domingo que juega el Deportivo Táchira en San Cristóbal. Ese tiempo que existe desde el despertar hasta el momento de ir al estadio para ver jugar al equipo de fútbol más grande de Venezuela simula pausarse por momentos, para hacer la espera mucho más intensa en emociones.

Ansias, amor, dolor, alegría y tristeza, por sólo mencionar algunos, son sentimientos que están presentes en cualquier verdadero seguidor de un equipo de fútbol de cualquier parte del mundo, y los hinchas del “aurinegro” no son la excepción. En la capital del estado Táchira, como en las grandes ciudades futboleras del planeta, el deporte más hermoso del mundo es un verdadero carnaval.

Decenas de autobuses provenientes de los pueblos y ciudades más alejados de San Cristóbal, empresarios que no abren su negocio los domingos que hay partido, amas de casa que no hacen almuerzo para su familia por ir al estadio y hasta niños que van y despiertan a su padre bien tempranito, sosteniendo la franela rayada y con una sonrisa en la cara, son un grato ejemplo de ese amor que existe por el equipo amarillo y negro.

El latir de 40 mil corazones congregados en la catedral del fútbol venezolano, que despiertan su pasión gracias a ese motor insuperable llamado Avalancha Sur, con la ayuda de la fiel Torcida Aurinegra, las Guerreras y hasta la pequeña pero ruidosa Patota Aurinegra, es una experiencia única en el país. Un sentimiento que sólo despierta el Deportiva Táchira.

Ese amor por los colores, por el equipo, por la camiseta. Ese sentimiento que traspasa religiones, clases sociales y hasta posturas políticas, es precisamente una de las cosas que quiere reflejar Daniel Gómez y su equipo de Sefiní Producciones en su documental: Deportivo Táchira de la Grandeza a la Pasión, trabajo que se encuentra en proceso de edición y ya pronto a salir, pero tomando en cuenta la importancia del proyecto, se ha preparado un trailer para ir despertando un poco la expectativa. Y no es otro sino ese el motivo de esta entrada en mi blog, deseando a Daniel, compañero de carrera universitaria, de charlas futboleras y de bares, pero sobre todas las cosas, un tipo con el que comparto esa pasión por la camiseta amarilla y negra, todo el éxito del mundo con el resultado final de esta producción.

Sin más nada que decir, el trailer: