martes 21 de abril de 2009

Lo que es del cura va pa' la iglesia

Una cosa es creer en Dios y otra creer en los individuos que se proclaman representantes del Él sobre el planeta tierra. Esos que supuestamente tienen el poder para bautizar a alguien y la moral para echarnos sermones de casi una hora, todos los domingos, sobre lo que debemos hacer y lo que no.

Les parecerá raro leer en este blog sobre religión, tal vez porque no soy el más documentado acerca del tema, o por no haber tenido la oportunidad de introducirlo en este espacio, que por lo general utilizo para contenidos menos complicados. En mi defensa, antes de entrar en materia, les cuento que estudie durante 13 años en un colegio de monjas y tenía el catecismo como asignatura. Pero la cosa no va de conocimientos teóricos. Es un asunto de fe.

Hace unas semanas tuve una de esas discusiones entre tragos, con tres buenos amigos y la novia de uno de ellos. Controversia de aquellas bien amenas, que se dan en horas de la madrugada, cuando sólo quedan en la fiesta “los que son” y no sobra nadie. Todo comenzó (si las cervezas no hacen mella en mi memoria) con el matrimonio, y allí pasamos a los sacerdotes y la iglesia católica.

Mis interlocutores hablaban de su negativa a confesarse por razones obvias: “Que el cura es igual de pecador que las demás personas”, “¿Con qué integridad puede absolver mis pecados un culpable más?”, “No voy a confesar mis faltas ante un ser humano común sólo porque tiene vestidura”. Hasta allí, todo bien. El problema comenzó cuando todos estuvieron de acuerdo en que algún día quisieran casarse por la iglesia para que la unión sea bendecida por Dios, teniendo al sacerdote como mediador. Grosera contradicción, y en esto soy inexorable.

Es contradictorio señalar que un clérigo es tan mortal como todos nosotros al momento de confesarnos, pero atribuirle poderes divinos para unir eternamente a una pareja. O crees en sus atributos sobrehumanos o no, pero no se vale exponer que el individuo es un representante de Cristo a medias. O tiene poderes o no los tiene. ¿Se entiende mi punto?

En lo personal, no creo que un presbítero tenga esos atributos. Mis pecados los hablo con Dios y sólo Él puede perdonarlos. No tengo necesidad de mediadores porque no los considero legítimos, al menos no a todos. Incluso existen personas buenas, mucho más buenas que los representantes de la iglesia, y no llevan hábito ni sotana. Punto.


martes 24 de marzo de 2009

¿Me extrañaron?

¿Cuántos meses estuve ausente? Nunca contabilicé el tiempo. Pero siempre sentí el vacío generado por el alejamiento hacia El Cuarto de los Chècheres. Porque no hay mejor manera de dejar salir cada sentimiento y cada sensación que deja el vivir en este mundo, que la de escribir todo lo que me provoque, cuando me provoque y donde me provoque, sin riesgo de ser censurado, para publicarlo en mi blog.

Hablo de censura ya que, en una ocasión, al entregar uno de los escritos que redacté para la página juvenil dominical del periódico, me sentí tachado por el jefe de información y la jefe de redacción, quienes decidieron no hacer público mi trabajo porque “la temática de ese espacio debe ser fresca, por lo tanto allí no se acostumbra a hablar de política”. Bullshit. Pronto publicaré aquí, aunque ya sin relevancia y a destiempo, aquel texto del que les hablo.

Sin embargo los casi siete meses que duré trabajando para el diario La Nación fueron provechosos y no tengo ningún tipo de problema con los dos dirigentes que tomaron la decisión de la que les conté, por el contrario, ambos se portaron muy bien conmigo y siento que, al menos la jefe de redacción, siempre apreció mi trabajo. Lo de mi artículo juvenil y político… gajes del oficio.

Precisamente el trabajo en el periódico fue una de las razones de mi abandono bloggeril. Simplemente el tiempo que tenía libre lo gastaba en leer, beber con mis amigos, ver y jugar fútbol, ir al cine, leer a Nina, beber con mis amigos, tomar café, jugar póker, salir con una que otra mujer de dudosa inteligencia y beber con mis amigos. Varias veces anoté las ideas para el blog que me venían a la cabeza en una pequeña libreta o alguna servilleta, pero nunca dediqué el tiempo necesario a desarrollarlas y divulgarlas. Mea culpa.

Ahora, los pongo al día:

- Renuncié al diario para poder trabajar a “tiempo completo” en mi tesis (es obvio que, si no dediqué mis cortos espacios de libertad laboral al blog, tampoco lo invertí en la memoria de grado, o como algunos la llamamos: la que no debe ser nombrada), pero sigo sin brindarle todo mi tiempo… ¡Es una ladilla, coño! Lo sé, lo sé, debo graduarme rápido para ir a patear algunos traseros en los grandes periódicos y revistas. No se preocupen que ahí vamos, paso a paso, avanzando.

- Hace dos meses me llamaron para trabajar junto a Orlando Flores y el profesor Esteban Beracochea (director técnico ganador con el Deportivo Táchira de las dos primeras estrellas) en el programa Hablemos de Fútbol, que se transmite de lunes a viernes a la una de la tarde por 93.7 FM CONTACTO.

- Sigo soltero y fastidiado por mis intentos de conseguir a una mujer que valga la pena. Así que, dejaré de intentar ser serio con niñas tontas, que sólo me hacen perder el tiempo, y dejaré que las cosas lleguen cuando deban llegar, sin presión. No pienso volver a poner ningún empeño en conquistar a alguien por un buen rato. Igual sé disfrutar la soltería.


Lo que me queda por decir, para cerrar este post, es que estoy de vuelta y no pienso volver a irme, que vienen buenas cosas y que el rock n’ roll sigue vivo.
P.D. A todos ustedes, los que me leen y siempre estuvieron pendientes de mi regreso (algunos dejándome mensajes en Facebook, celular, Myspace y MSN para que volviera), los amo.

martes 7 de octubre de 2008

Batman se apodera del cine

"Por los espíritus de mis padres, prometo que vengaré su muerte, combatiendo el crimen por el resto de mi vida." Estas palabras de Bruce Wayne, en una de las historietas publicadas por Detective Comics a finales de los años 30, suscitan la evolución de un niño, hijo de una pareja adinerada, a un hombre justiciero en una ciudad sumida en el caos.

Así comienza la historia del personaje creado por el dibujante Bob Kane junto al escritor Bill Finger. Uno de los pocos superhéroes (¿El único?) que no posee poderes sobrehumanos de ningún tipo. Se trata de Batman, el combatiente del crimen en Ciudad Gótica, y adinerado empresario, 'playboy' y filántropo en sus ratos como Wayne.

A lo largo de los años, la figura del hombre murciélago ha sufrido innumerables cambios en su apariencia, sin contar la larga lista de ilustradores y escritores que que le han dado su toque personal en las historietas, durante varios periodos. El hombre de la capucha y la capa, también estuvo en la televisión en diversas series animadas y en la famosa comedia de 120 episodios, protagonizada por Adam West, que fue transmitida desde 1966 hasta 1968 y dio lugar a una película poco exitosa, que alejó al personaje de su esencia original.

No fue hasta 1989, luego de algunos intentos por retomar el lado oscuro y psicológico del héroe, que se llevó al cine con un gran proyecto puesto en marcha por Warner Bros. El séptimo arte acogió al murciélago.


Seis películas, tres directores, tres etapas. Cada uno puso su firma en un proceso que le devolvió la popularidad y credibilidad al personaje, para luego sumergirlo en una vorágine de malas críticas que hicieron pensar en el fin de su paso por la gran pantalla, hasta que fue rescatado del basurero de la industria para reubicarlo en el trono que merece.

El Batman de Burton

El encargado de los dos primeros largometrajes del hombre murciélago fue el reconocido director Tim Burton. Nadie mejor que él para proporcionar al film la oscuridad necesaria de un personaje que se desenvuelve en una ciudad llamada Gótica.

Dos trabajos que evidencian el talento del creador al lograr una belleza visual impecable. Estética lóbrega y gótica que sumerge al espectador en el mundo de Burton. El meterse de lleno en sus películas, su ambiente y la exquisita realización de la escenografía, crean un vacío como el que puede provocar un cuadro bien realizado, confirmando la capacidad del director -también artista plástico- en lograr lo que quiere.

La primera entrega, Batman - 1989 -, tuvo a Michael Keaton interpretando al personaje de forma más que aceptable, y logrando mostrar el lado trastornado y misterioso de Bruce Wayne. El recuerdo de la muerte de sus padres que lo persigue y el sentimiento de soledad que lo cobija, ayudan a la profundidad del papel. Y es que el adinerado álter ego del hombre murciélago, a pesar de ser un hombre de la alta sociedad, que ofrece las mejores fiestas, no disfruta de ellas.

Por otro lado, el asombroso Jack Nicholson personifica a uno de los villanos más protagonistas de la historia del cine, el Guasón (Joker), enemigo de Batman y asesino de sus padres, es la figura que hace que la cinta sea más recordada por el malo que por el bueno. La actuación del artista es perfecta y a pesar de inyectarle dosis caricaturescas y de bufón, que hacen recordar a la serie televisiva de los 60, recibe elogios de los más asiduos seguidores de las aventuras del héroe.


El resultado fue una cinta de culto, con una historia bien plasmada que lleva a un buen desenlace. Dejaría a un Batman más humano, que superó las expectativas, y cimentaría al payaso de traje morado como el clásico archirrival, para los fanáticos del personaje. Sin embargo, la película estuvo más acertada por su estética que por el guión.

Batman Vuelve, estrenada en 1992, introdujo dos nuevos villanos a la serie. Gatubela, personificada por la seductora Michelle Pfeiffer, y el Pingüino, interpretado por Danny DeVito. Michael Keaton repitió como el hombre murciélago y Christopher Walken actuó como el empresario Max Shreck.

La oscuridad se evidencia mucho más en este film. Sombría y con escenarios surrealistas en mayor grado que la anterior, enseña una historia más enrevesada y muestra una mejoría en la construcción de los personajes. Es la favorita del director pero no convenció a la crítica. Significó el fin de la era Burton en la saga.

Batman Kitsch

El diccionario de la Real Academia Española define kitsch como "dicho de un objeto artístico: Pretencioso, pasado de moda y de mal gusto". Definición que se podría aplicar perfectamente a las dos películas dirigidas por Joel Schumacher, Batman Forever -1995- y Batman & Robin -1997-.

Largometrajes recargados, con excesivo colorido y diálogos superfluos, que hacen recordar al Batman protagonizado en la televisión por Adam West. El superhéroe estuvo a cargo de un discutible Val Kilmer en la primera y de un desaprovechado George Clooney en la segunda.


Desfilan por ambos trabajos actores de reconocida trayectoria, que lejos de darle seriedad al proyecto, dan la sensación de contribuir a una parodia del personaje reflexivo ideado por Bob Kane en los años 30. Chris O`Donnell, en el papel de Robin, dijo que en ocasiones se sintió como en el set de grabación de "un anuncio de juguetes".

En Batman Forever Jim Carrey hizo del Acertijo y Tommy Lee Jones de Harvey Dent/ Dos Caras; en Batman & Robin, Arnold Schwarzenegger estuvo a cargo de Mr. Freeze y Uma Thurman tuvo el papel de Hiedra Venenosa, siendo uno de los aspectos rescatables del film.

Esta última película tuvo el peor récord de taquilla de toda la saga y lidió con los reproches de los más entendidos críticos de la industria. De allí la causa de un paro de ocho años, en el que los estudios Warner Bros realizaron varios intentos de producir una secuela, pero conscientes de que debían dar un vuelco total al personaje para rescatarlo.

Nolan revive al murciélago

Retomar el carácter psicológicamente oscuro y abstracto del personaje de los primeros comics, con un manejo más profundo del héroe como ser humano, que posee una reprimida sed de venganza, fue uno de los intereses del director Christopher Nolan.

Sin ser una una secuela de las anteriores, 'Batman Inicia' rompe con toda cronología en relación a las otras cuatro películas y comienza desde cero la construcción de Bruce Wayne, hurgando en su pasado, para dar coherencia a un hombre que no llego a ser justiciero porque si.


Christian Bale convence en su encarnación del encapotado, y es considerado el mejor Batman de todos, por encima de Keaton. Logra un personaje más realista, dejando de ser el individuo frío dentro del traje de filmes anteriores, que pocas veces dejaba entrever su humanidad.

Una obra sin flaquezas, con un guión insuperable, dirección óptima e interpretaciones intachables. El director se rodeo de muy buenos actores - Michael Caine, Gary Oldman, Liam Neeson y Morgan Freeman - que sin duda contribuyeron al éxito de la cinta. Batman estaba de vuelta.

El Caballero Oscuro

Luego de la aceptación unánime de la anterior película, Christopher Nolan decidió dirigir la continuación, y tuvo como resultado la mejor obra del hombre murciélago hasta el momento. Un film que rebasa cualquier crìtica que se le pueda hacer y devuelve al personaje la popularidad entre personas de todas las edades alrededor del planeta.

Batman: El Caballero Oscuro, estrenada en julio de este año, es más violenta y cruda, pero mucho más interesante que las anteriores. Con un trasfondo social y político que puede considerarse un guiño a las realidades del mundo actual.
Plantea profundos sentimientos, que son convincentes gracias a la capacidad de los actores. Batman (repite Bale en el papel) es un sujeto que se pasea sobre la delgada línea que divide la justicia de sus acciones, de la violencia arbitraria y a veces desmedida, pero inevitable en una ciudad consumida por la anarquía.

Harvey Dent/Dos Caras, encarnado por Aaron Eckhart, simboliza al héroe perfecto, el hombre realmente justo y combatiente de la justicia, necesario para una sociedad carente de figuras ejemplares, que se convierte, como consecuencia de una serie sucesos planificados por su antítesis, El Guasón (Joker), en un forajido lleno de odio.


El Joker, personificado de forma ejemplar por el fallecido Heat Ledger, está destinado a convertirse en un personaje de culto a nivel mundial. El villano es quien causa el mayor impacto en la película, y para muchos hace olvidar al actuado por Jack Nicholson. Es la esencia del mal, el lado más oscuro del ser humano. Un delincuente al que sólo le interesa el caos y el dolor ajeno. No es seducido por el dinero sino por su sed de destrucción.

La película puede ubicarse entre una de las mejores en los últimos años, y tal vez de la historia. El argumento es perfecto, las actuaciones inmejorables y los efectos especiales están para hacer lo necesario, no para saturar la obra. El éxito de taquilla y las alabanzas de la critica han desatado la 'Batmanía'; y en el futuro los libros de cine dirán, que al menos en el 2008, El Caballero Oscuro se apoderó del planeta.
P.D. Esto lo escribí para la página juvenil de los domingos del diario La Nación.

lunes 22 de septiembre de 2008

Avalancha Sur: el canto de una juventud

Se dice que el color amarillo significa alegría, felicidad, inteligencia, energía, y el negro quiere decir poder, elegancia, formalidad, muerte o misterio; pero para los jóvenes que integran la Avalancha Sur, estos dos colores, juntos, tienen un significado concreto: Deportivo Táchira.



Atrás quedaron los días en Pueblo Nuevo en los que el estadio era colmado por espectadores un tanto más fríos y callados, que se limitaban a ver el juego sentados, escuchando la radio, y cantaban y brincaban sólo en los goles o en alguna que otra ocasión. Se podría decir que era un ambiente más parecido al que se vive en algunos países europeos. Por supuesto, no es motivo de demérito para esos aficionados, simplemente eran otros años y otras maneras de vivir el fútbol.


Aquellos seguidores siguen asistiendo al estadio, pero ya no representan el todo, porque la tribuna sur del Templo Sagrado del fútbol venezolano alberga un movimiento cultural juvenil, que se podría decir que es reciente en el país, pero nace inspirado en las barras que hacen vida, desde hace años, en el sur del continente americano.


Los hijos de esos simpatizantes del 'Carrusel Aurinegro' crecieron viendo al equipo junto a sus padres, tíos o abuelos, y conservaron la pasión, pero decidieron darle un vuelco a la forma de vivir los partidos cada domingo. Ahora se encargan de animar a los jugadores y de contagiar al resto de personas que asisten a la cancha.


La gestación de una Avalancha


Por allá en 1997, un grupo de muchachos tachirenses, amantes del equipo aurinegro, decidieron organizarse y formar una barra, dedicada a alentar a la oncena durante los 90 minutos de juego, con cánticos, banderas, trapos y saltos.


El grupo inició su recorrido en las gradas de la popular central, donde competían por el dominio con los extintos 'Goochigans', pero al llegar a un acuerdo, en el año 2000, luego de que el Deportivo Táchira ganara la quinta estrella, los miembros de la barra decidieron mudarse hacia la tribuna sur, y allí comenzó a ensamblarse la máquina que hoy mueve masas.


Tuvieron varios nombres antes del actual. Nacieron como 'La 12', luego los integrantes sobrevivientes de los 'Goochigans' se unieron a ellos, y al marcharse de la central pasaron a ser el 'Comando Sur'. Pero no fue sino hasta el año 2006, por determinación de los primeros integrantes, conocidos como la vieja escuela, cuando se denominaron 'Avalancha Sur'.



Las primeras canciones largas entonadas por la barra fueron adaptaciones de las creadas por hinchadas de equipos argentinos. Varias temporadas después se fueron creando cánticos propios, inspirados por el equipo amarillo y negro y su andar en el torneo local. El carnaval iba tomando fuerza.


La sed de los aficionados tachirenses, sin duda los únicos en Venezuela que dan la importancia debida al torneo nacional, por tener de cerca otra vez al equipo atigrado, ocasionó que volvieran los domingos de fiesta a Pueblo Nuevo, y la vieja escuela recibió a miles de jóvenes.


Año tras año se fue sumando gente y la Avalancha Sur se expandió en las gradas, pero el regreso del Deportivo Táchira, luego de hacer vida un par de años en Caracas, por la remodelación del estadio para la Copa América 2007, fue el detonante de un movimiento que se vio fortalecido y ahora parece indestructible.


El grito de un Estado


Ya consolidada, la Avalancha Sur ahora no tiene techo, su único objetivo es apoyar sin descanso a la oncena aurinegra y, sin duda, crecer tras cada partido. Viajan a todos los estadios del país para acompañar al plantel, "en las buenas y en las malas", como ellos resaltan. Porque un equipo de fútbol se fortifica gracias a su afición y viceversa.


Pero la barra no es sólo un gran número de personas que van a cantar temas "futboleros". La Avalancha es un espacio de manifestación cultural y de pensamiento, donde varias generaciones de muchachos, unidas por una pasión, declaran sus principios e ideales, siendo uno el mensaje principal: Somos tachirenses.


Ante tanto bombardeo mediático proveniente de la capital, los hinchas de este Estado andino levantan la voz, porque sienten el país como suyo, y es en el fútbol, donde indiscutiblemente el Táchira sobresale sobre cualquier otra región del territorio nacional, que los jóvenes consiguen un medio para anunciarle al mundo que este rincón del país también está vivo.



De una rivalidad netamente deportiva, nace el afán de realzar lo que se siente propio, el anhelo de mostrar la peculiaridad de esta gente, lo que hace que alguien sea tachirense y que los de afuera lo reconozcan como tal. Es como un grito que dice: Aquí estamos, Venezuela no es sólo Caracas, el Táchira también existe.


Decenas de autobuses provenientes de los pueblos y ciudades más alejados de San Cristóbal, empresarios que no abren su negocio los domingos que hay partido, amas de casa que no hacen almuerzo para su familia por ir al estadio y hasta niños que despiertan a sus padres, bien temprano, sosteniendo la franela rayada y con una sonrisa en la cara, son un grato ejemplo de ese amor que existe por el equipo amarillo y negro y por el Estado; y la Avalancha Sur lleva ese sentimiento a cada rincón del país.


Estas ganas de mostrarse orgullosamente como tachirenses se evidencian cada semana, en las gradas de los estadios a los que asiste la barra, convirtiendo este movimiento en un fenómeno no solo deportivo, sino también sociocultural. Algo que trasciende al simple hecho de ir a la cancha a hacer fuerza por un equipo, porque el empuje es por todo un Estado.


Los trapos: declaración de ese sentimiento


Las pancartas son carteles que muestran manifestaciones populares o protestas pùblicas. En el mundo del fútbol existe lo que se conoce como trapo, que se podría decir que es una variación de la pancarta.


Estos pedazos de tela, que pueden tener cualquier medida, sirven de lienzo para plasmar el amor de los hinchas hacia su equipo, exponer el nombre de la barra en el sector en que ésta se ubica y también para expresar ese sentimiento de ser tachirense, que colma Pueblo Nuevo.


Varias muestras de esa exteriorización cultural están a la vista cada domingo en el Templo Sagrado del fútbol nacional. Algunas no miden más de dos metros de ancho y largo, otras pueden pasar los diez metros. Lo irrefutable es que todas son hechas para decir algo. Superficial o profundo, entre líneas o manifiesto, todas dicen algo.



La Avalancha Sur exhibe un trapo que dice: "Gloriosa Mistela". La Mistela es una bebida alcohólica que, aunque no pertenece únicamente al Táchira, es un licor andino. Prueba fehaciente de ese querer exaltar lo de aquí. Dejar claro que a los jugadores del Deportivo Táchira los apoyan los tachirenses, y que ellos juegan por los tachirenses.


Otro trapo enuncia: "Benemérita Banda... Tiembla la Capital", y muestra un retrato pintado de Juan Vicente Gómez. En palabras de sus creadores, con él quieren "reivindicar la tachiranidad, rescatar nuestros referentes históricos, que representan nuestra inconformidad con el sistema centralista fomentado en Caracas y expresar que aquí se está gestando un sistema que comienza por nuestra cultura".


Estos trozos de tela son una forma más de expresar el querer a esta tierra, que para los aficionados es representada por el popular 'Carrusel Aurinegro', pero también son los cánticos, las bombas, los fuegos artificiales, los saltos y las banderas, otros métodos de evidenciar ese cariño. Lo importante es que nunca se consuma ese ideal de la Avalancha Sur de animar cada domingo en el estadio, porque no es hacer fuerza sólo por un equipo... es empujar por todo un Estado.



P.D. Esto lo escribí para la página juvenil de los domingos del diario La Nación.
Aquí el link: http://www.lanacion.com.ve/noticias.php?IdArticulo=98374&XR=2

viernes 29 de agosto de 2008

¿Unidad? Mis pelotas

Los útimos meses en la vida política venezolana han sido de pactos, reuniones, acuerdos, negociaciones, tramoyas y cuanto artilugio se puedan imaginar, siendo la UNIDAD DEMOCRÁTICA el primer objetivo, para de allí comenzar una campaña con la que se busca lograr la anhelada victoria opositora en las elecciones del 23 de noviembre.

Los chavistas tienen el mismo afán de tener un candidato único en cada región del país, y por un momento, se pensó que lo lograrían. Cuando su dios Huguito les ordenó homogeneizarse (partidisticamente hablando), metiéndolos a todos como a presión en el Partido Socialista Unido de Venezuela y les indicó que los aspirantes debían someterse a elecciones internas, se dedujo que los rojos rojitos estaban listos para luchar las alcaldías y gobernaciones tirando todos para el mismo lado. Pero para disgusto de papá Chávez hoy, viernes 29 de agosto, están divididos otra vez, en 20 estados.

Volviendo al asunto que me atañe --- en realidad no me importa si los anti escualidos se matan entre ellos o no, y es mejor que se dividan ---, los candidatos opositores parecen haber olvidado que el objetivo es ganar alcaldías y gobernaciones y para eso debe postularse una sola persona. Los intereses personales y partidistas afloran y ahora nadie se acuerda de la tan referida unidad.

Tengo un mes trabajando en el diario más importante del estado Táchira y he tomado, incontables veces, las declaraciones de los aspirantes o sus jefes de campaña diciendo la misma vaina, y lo digo con propiedad porque he escrito noticias casi idénticas, donde lo único que cambia son los nombres, diciendo que Pepetrueno no acepta los resultados de las encuestas, y todo el pueblo sabe que yo soy el favoritoc todos necesitamos la unidad. Lo divertido es que al día siguiente llega Pepetrueno a replicar, diciendo que: "Rascabuches y los dirigentes de su partido dicen haber ganado las encuestas pero sólo fueron favorecidos por la que ellos financiaron".

A lo que quiero llegar con todo esto es a lo que todos estan pensando: Estos tipos que tanto proclaman la unidad democrática son unos hipócritas. No hacen más que hablar babosadas. Sólo les importa su beneficio y no 'el pueblo' al que tanto nombran en los medios de comunicación para engañar y jalar bolas con el fin de conseguir votos. ¿Unidad? No existe, es puro cuento. Sé de traiciones entre ellos, pero que sería delicado contarlo aquí aunque no creo que ningún 'politicucho' de estos lea mi blog, porque yo no escribo para imbéciles como esos.

Lo único que puedo decir es, que al paso que vamos como oposición gracias a los huevones que tenemos como lideres, los chavistas nos van a meter palo y medio en las elecciones de noviembre y no tendremos motivos para refutar (al menos aquí en el Táchira). Así que, chicos y chicas, debemos resignarnos a vivir en un país dirigido por revolucionarios de pacotilla', y la culpa es nuestra, por permitir que semejantes mamarrachos megalómanos sean nuestros dirigentes.

P.D. Cuando decidí abrir el blog no fui capaz de jurar que nunca escribiría de política porque sabia que en algún momento no aguantaría ante tanto espectáculo barato de los políticos venezolanos (opositores y chavistas), y opinaría (aunque no soy erudito sobre el tema ni mucho menos) con mi maravillosa forma de lanzar improperios a los politiqueros. Pero tranquilos que el rockanrol sigue en mi.



(Políticos paraliticos - Desorden Público)

domingo 27 de julio de 2008

I´m Back II

Las últimas semanas he dejado mi blog en un abandono casi total. También he descuidado los suyos y créanme que me hacen falta porque desde hace unos años, cuando descubrí este mundo, siento un verdadero placer leyendo las cosas que escriben personas de todas partes.


No creo que se pregunten el por qué de mi casi total ausencia (casi total porque de vez en cuanto leo y dejo algún comentario al Chigüire Bipolar, a Nina Rancel u otro de mi top 5 blogs que rockean), pero de todas maneras les haré un resumen de lo que ha sido mi vida desde hace unas semanas y las razones del paro creativo-terapéutico-recreativo del Cuarto de Los Chécheres.

En mi búsqueda de pasantías, envié mi currículum al periódico El Universal hace unos cinco o seis meses, y para mi satisfacción recibí una llamada de ellos hace poco más de cuatro semanas, en la que me decían que estaban interesados en que yo participara por uno de los nueve puestos para pasantes. ¡Yeah! first step done. Ahora a darme duro con mis contrincantes.

Para no hacer muy largo el cuento, tuve que ir a Caracas a presentar una primera prueba, y si lograba pasarla de manera más que satisfactoria, mi celular sonaría para ir al partido de vuelta, el decisivo de la final. Esta evaluación consistía en conocimientos generales y redacción.¿Qué pasó? Aprobé y me llamaron. ¡De vuelta a la capital!

Les cuento que de todos los aspirantes que conocí sólo dos éramos del interior del país. Pankeka, compañera de rumbas, alcohol, veladas de vino y poesía, café y estudios; junto a mí. También ella paso el primer examen.

Entre viaje y viaje se presentaron todos los eventos importantes de la culminación de materias de mi carrera: Clase magistral, fiesta de presentación de padrinos y cervezada. Esto trajo muchas diligencias, compras, trabajos finales y asuntos por resolver. El poco tiempo que me quedaba lo dedicaba a ir al cine, salir, leer o jugar fútbol, mientras el blog esperaba por mí.

Un domingo, día siguiente a mi cervezada, con las venas y el cerebro aun saturados de alcohol, tomé el primer buscama hacia la capital. A las dos de la tarde del lunes debía presentarme con la jefe de recursos humanos del periódico para presentar la segunda prueba (la fucking psico - técnica).

Fueron cuatro horas en el amplio salón del piso 14 de la Torre El Universal, seleccionando cual figurita del carajo correspondía a la secuencia, que haría en determinadas situaciones presentadas en una empresa y mis preferencias sobre mil y un cosas. Desde ese día han pasado dos semanas y aun no me llaman, por lo que sospecho que determinaron que estoy chiflado y no me piensan dar el puesto. Pero como todo gran mago, tenia un as bajo la manga.


Como las pasantías son un requisito obligatorio para recibir el título, tenía que tener un plan B y dos días antes de recibir la llamada de Caracas, tuve una reunión en la que me aseguraron un puesto en redacción del diario La Nación (el más importante del Estado) y comencé a trabajar allí hace una semana. Desde ese día me la paso pegado a una computadora escribiendo noticias y pocas ganas me quedan de llegar a la pc de mi casa. Pero ya encontré la formula: los días que no tenga mucho que hacer en el periódico me pondré a escribir para el blog, al igual que en mis días libres. Así que, para celebrar mí regreso, una canción…



(Shy Child - Drop The Phone)

domingo 20 de julio de 2008

Fuck Authority

Los policías y los guardias nacionales son unos grandísimos hijos de puta. Malandros muertos de hambre que se dedican a ver de qué manera te joden para sacarte dinero. Pero inténtenlo de nuevo y volverán a fracasar cabrones.


(Pennywise- Fuck Authority)